Acción gubernamental

Políticas públicas por el clima y la salud

COP26: Actuación en materia de salud en los países–combatir el cambio climático y prepararnos para afrontarlo

Si bien es necesario que tanto el sector público como el sector privado adopten medidas en materia climática, la magnitud de la crisis requiere de un proceso de descarbonización rápido, profundo y de largo aliento, impulsado por políticas gubernamentales, leyes y regulaciones en todos los sectores de la sociedad. Como responsable del 4,4 % de las emisiones de GEI a nivel global, el sector de la salud no es la excepción. Las autoridades nacionales y subnacionales controlan numerosas políticas y palancas financieras que son esenciales para la descarbonización de la atención sanitaria y la construcción de resiliencia.

Para concretar la visión plasmada en la Hoja de ruta global para la descarbonización del sector de la salud, Salud sin Daño está trabajando en la iniciativa Liderazgo en Programa de salud de la COP26 en colaboración con la Presidencia de la Conferencia de las Partes (COP) (a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, Mancomunidad y Desarrollo del Reino Unido, FCDO por sus siglas inglés), la OMS, el programa Greener NHS y el equipo de los Paladines de Alto Nivel para la Acción Climática de la CMNUCC. La Presidencia entrante de la COP26 ha identificado la salud como una de sus áreas científicas prioritarias. Como parte de esta iniciativa, estamos coordinando diversas acciones con los gobiernos nacionales para que ejecuten una serie de compromisos propuestos en materia de adaptación y mitigación en el sector de la salud. Nuestro objetivo consiste en lograr metas nacionales más ambiciosas en resiliencia y reducción de emisiones de GEI con un grupo líder de ministerios de salud comprometidos con la acción climática en salud. De cara a la COP26, estos ministerios se sumarán al creciente número de hospitales y sistemas de salud que están asumiendo compromisos similares a través de la Carrera hacia el cero de la ONU. Juntos, estos dos esfuerzos pueden impulsar al sector de la salud a seguir una trayectoria que limite el incremento global de la temperatura a 1,5 °C o menos para finales de este siglo.

Salud sin Daño facilitará la concreción de los compromisos climáticos de estos gobiernos, proporcionando un marco de trabajo y una metodología para que los países establezcan una línea de base para medir su huella climática y un punto de partida para elaborar planes eficaces de descarbonización y construcción de resiliencia.

Puede hacerse y debe hacerse

Recientemente, el gobierno de Argentina incluyó en su contribución determinada a nivel nacional (NDC por sus siglas en inglés) el compromiso de estimar las emisiones de su sector de la salud y adoptar medidas para reducirlas. El Servicio Nacional de Salud de Inglaterra ha elaborado un plan para alcanzar cero emisiones netas a más tardar en 2040. Varios importantes sistemas de salud estadounidenses, como Kaiser Permanente, Cleveland Clinic y Providence, han fijado o alcanzado metas de neutralidad en carbono. El estado de Chhattisgarh en India está invirtiendo en energía solar para todos sus hospitales y centros de salud.

 

Los organismos internacionales desempeñan un papel fundamental, brindando apoyo a los gobiernos nacionales y subnacionales para que se comprometan con la reducción de las emisiones. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) ha desarrollado un conjunto de vías de acción climática que definen las visiones sectoriales para la resiliencia climática en un escenario de 1,5 °C para 2050 y disponen las medidas necesarias para alcanzar dicho futuro. La Organización Mundial de la Salud (OMS) brinda orientación técnica y en materia de formulación de políticas a los ministerios de salud de todo el mundo, y en particular a los países de ingresos medios y bajos, en los cuales la transición a un sector resiliente y bajo en emisiones debe ir acompañada de acciones simultáneas orientadas a resolver otras necesidades de salud apremiantes, como la cobertura sanitaria universal. Hacer realidad estos compromisos y obtener buenos resultados empieza por el desarrollo de un sólido marco de políticas públicas, tanto nacionales como subnacionales.

Países que se han comprometido públicamente con el Programa de salud de la COP26

Cabo Verde, España, Fiji, Kenia, Madagascar, Malawi, República Democrática Popular Lao, Santo Tomé y Príncipe y Jordania presentaron a la Presidencia de la COP26 compromisos formales para fortalecer la resiliencia al cambio climático y la sostenibilidad de sus sistemas de salud. 

Resumen de los compromisos del Programa de salud de la COP26

Soluciones en acción y recursos

Resumen de políticas
Programa de salud de la COP26: compromisos nacionales para la construcción de sistemas de salud sostenibles y resilientes al cambio climático

Descripción general de los compromisos que integran las iniciativas del Programa de salud de la COP26 —sistemas de salud resilientes al cambio climático, y sistemas de salud sostenibles y bajos en emisiones — y del proceso de registro/seguimiento de los compromisos.

Resumen de políticas
Consideraciones clave para la integración de la perspectiva de salud en las NDC

Este documento identifica los principales elementos a considerar a fin de incorporar una perspectiva integral de salud en las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC por sus siglas en inglés) que los países presentan como compromisos de acción climática bajo el Acuerdo de París. Su objetivo es orientar a los gobiernos nacionales, que se encuentran en proceso de desarrollar o actualizar sus NDC, para que incorporen consideraciones clave que les permitan integrar al sector salud en sus esfuerzos para afrontar la crisis climática.

Artículo
Argentina se convierte en el primer país en incluir la descarbonización del sector salud en su compromiso climático

En 2020, Argentina se convirtió en el primer país del mundo en incluir, en sus contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC por sus siglas en inglés) ante el Acuerdo de París, compromisos de descarbonización para la atención sanitaria. Además de incluir una serie de medidas de adaptación para el sector salud, la NDC de Argentina insta a estimar la dimensión de sus emisiones de gases de efecto invernadero y a definir acciones para su reducción, como una de las prioridades para la implementación de este instrumento.